Hay bicis eléctricas que intentan serlo todo a la vez y otras que tienen muy claro para qué han sido diseñadas. La ENGWE P275 SE pertenece al segundo grupo: está pensada para la ciudad y lo hace realmente bien. Llevo varios días usándola para mis desplazamientos diarios —al trabajo, recados, cruzar la ciudad en hora
Hay bicis eléctricas que intentan serlo todo a la vez y otras que tienen muy claro para qué han sido diseñadas. La ENGWE P275 SE pertenece al segundo grupo: está pensada para la ciudad y lo hace realmente bien. Llevo varios días usándola para mis desplazamientos diarios —al trabajo, recados, cruzar la ciudad en hora punta— y la sensación general es que es una e-bike fácil de llevar, muy cómoda y con el punto justo de asistencia para que llegues fresco sin renunciar a pedalear. No intenta ser una “fatbike camuflada” ni una todoterreno; es una bici urbana elegante, ligera y práctica, que encaja en la vida real de quien se mueve cada día por asfalto.
Unboxing y primeras impresiones

La P275 SE llega muy bien protegida y con el montaje medio hecho. En menos de una hora la tenía lista: colocar la rueda delantera con el cierre rápido, ajustar el manillar, colocar el guardabarros, el portaequipajes y los pedales. Algo que agradecí es que la batería viene accesible desde el primer momento, así que pude ponerla a cargar mientras terminaba el montaje.

Nada más tenerla delante, transmite sensación de bici “seria”: diseño…

















